NICHO ECOLÓGICO

        EJEMPLO DE NICHOS ECOLÓGICOS EN LOS CORMORANES.

Hay en Gran Bretaña dos especies de cormorán: el común y el moñudo, son dos especies que se parecen mucho. Viven en las mismas extensiones de costas, ambas consiguen pescado nadando bajo el agua, ambas anidan en los farallones y ambas son abundantes y por lo tanto detestadas por los pescadores por robarles su medio de vida. David Lack, eminente ornitólogo británico, estudio los cormoranes para una experiencia sobre el principio de exclusión en la naturaleza. Fue tal la presión de los pescadores que miles de cormoranes fueron abatidos a tiros. Pero tras aquella matanza la pesca no mejoro, así decidieron que el laboratorio marino de Plymouth hiciera una investigación sobre la dieta de las aves iniciándose así una serie de estudios de campo. Los cormoranes moñudos eran más abundantes y consumían fundamentalmente anguilas de arena y arenques pequeños, y no eran estos pescados de interés comercial. Los cormoranes comunes tenían una dieta más variada que incluía pequeños rodaballos pero ni anguilas ni arenques. Los rodaballos eran una especie comercializada pero de poco consumo. Así pues la ira de los pescadores con los cormoranes estaba totalmente infundada. Estos resultados eran perfectos para el estudio de Lack, ya que la dieta alimenticia de cada especie era distinta, así evitaban la competencia y se ratificaba el principio de exclusión.

Este estudio mostró como se garantizaban  la captura de los distintos pescados. Los moñudos pescaban en estuarios poco profundos, mientras el cormorán común salía a mar abierto para pescar. Mantenían también  separadas sus actividades familiares, ya que los moñudos anidaban a poca altura sobre los peñascos y el común anidaba en las crestas. En resumen, estas aves tan parecidas entre sí y parientes próximas, tenían nichos perfectamente diferenciados.

 

EJEMPLOS DE NICHOS ECOLÓGICOS EN HERBÍVOROS AFRICANOS

Hace tiempo se descubrió que las distintas especies que forman rebaños de herbívoros en África no competían entre ellos porque ocupan distintos nichos. Todas esas especies consumían partes distintas del inmenso pastizal que es la sabana. Las cebras consumen los tallos largos y secos de la hierbas. Los ñus comen los brotes laterales de las herbáceas. Las gacelas Thompson escogen plantas rastreras.

 

CONCLUSIÓN

La coexistencia pacífica, y no la lucha, es la regla de oro en nuestro mundo darviniano, esta coexistencia es resultado de la evolución y permite el funcionamiento del los ecosistemas, y es sin duda una esperanzadora lección de la naturaleza. ¿Qué lugar ocupa la especie humana en la naturaleza? ¿Respeta la especie humana las reglas de la naturaleza para convivir en ella?

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